volví a escuchar las canciones prohibidas; las que nunca te atreviste a cantar junto a mí. como tus lágrimas, seguramente lloraste delante de toda la humanidad cuando yo no miraba, y me daba tanta rabia... porque siempre he querido secarte cada cristal de h, cada cristal de o; y poder acurrucarte entre mis brazos, mis dos temblorosos brazos; y entre los dos dibujar cometas, jugar.
porque todas las noches, en las que me imagino que estas aquí, son noches perdidas. de aquellas en las que no duermo, divago y me retuerzo. volví a mirar todas las fotos que me prohibí ver, y pensé en ti de esa forma que me obligue a no pensar jamás. todas las madrugadas mi boca, mi terrible arroyadero, que es mi labio, te susurra, os susurra a todas, a cada una de las bocas que he querido besar, que quiero besar, que besaría hasta que amaneciera. porque estas noches que ni el agua que se escapa de mi paladar, son noches perdidas si no podemos jugar, si no podemos hacer algo más con la cama.
volví a buscarte, entre caras de extraños que no entiende el significa de ljómi, entre rostros que jamás sonreirán sin mover los labios. me prometí a mí misma, que todas las noches trataría de leer más y pensar menos. pero aquí estoy, volviendo a lo de siempre, a vuestras bocas corruptas y un tanto sudorosas.
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