Se despertó en medio de la noche, sola, una vez más. Él nunca estaba, quizá porque no la quería o quizá porque, en realidad, no existía. Era un fruto de su imaginación, la que dejaba volar día a día, la que hacía que enloqueciera minuto a minuto. Tenía una doble vida, aunque ella no se daba cuenta. Se sentía sola al despertar porque su imaginación aun no había comenzado a manejarla, como lo hacía siempre. Hablaba sola porque creía que estaba acompañada, se reía de chistes que nadie contaba, se estremecía con caricias que nadie le daba. Pero ella estaba sola, aunque no se enteraba.lunes, 9 de abril de 2012
Amarga locura.
Se despertó en medio de la noche, sola, una vez más. Él nunca estaba, quizá porque no la quería o quizá porque, en realidad, no existía. Era un fruto de su imaginación, la que dejaba volar día a día, la que hacía que enloqueciera minuto a minuto. Tenía una doble vida, aunque ella no se daba cuenta. Se sentía sola al despertar porque su imaginación aun no había comenzado a manejarla, como lo hacía siempre. Hablaba sola porque creía que estaba acompañada, se reía de chistes que nadie contaba, se estremecía con caricias que nadie le daba. Pero ella estaba sola, aunque no se enteraba.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario